04 Jun ¿Mi bebé sufre cólico del lactante?

El cólico del lactante es un trastorno muy habitual en los bebés que aparece aproximadamente entre las dos semanas y los tres meses de vida. Se caracteriza por frecuentes episodios de llanto intenso e incontrolable sin ninguna causa aparente, que pueden provocar gran frustración, ansiedad y sufrimiento, tanto en el niño como en los padres.

Llamamos “cólico” a un tipo de dolor de carácter intermitente que en el bebé recién nacido puede ser provocado por distintas causas tales como una simple inmadurez del sistema digestivo, una dificultad para eliminar el gas después de cada toma de alimento o  bien por la acidez al padecer  reflujo.

El cólico del lactante es muy habitual en los bebés.

 

Mi bebé llora constantemente, ¿puede tener cólico del lactante?

Todos los recién nacidos lloran. Durante los tres primeros meses de vida, la etapa en que puede aparecer el cólico del lactante, el bebé llora más que en ningún otro momento de su vida. Sin embargo, cuando un bebé sano llora intensamente todos los días durante varias horas seguidas y resulta casi imposible calmarle, es probable que lo que ocurra es que nuestro bebé esté sufriendo cólico del lactante.

¿Cómo sé si mi bebé está teniendo un cólico?

El cólico suele presentar dos o más de los siguientes signos y síntomas:

  • Irritabilidad – el bebé está inquieto e irritable.
  • Llanto inconsolable de aparición repentina – el niño llora sin causa aparente, con un llanto intenso similar al grito y no logramos calmarlo.
  • Gases sonoros – los gases suelen acompañar el cólico del lactante, aunque no está claro si los gases provocan el dolor o si son consecuencia de que el bebé traga demasiado aire cuando llora.
  • Alteración del ritmo de las deposiciones, deposiciones poco regulares o estreñimiento prolongado.
  • Llanto acompañado de rigidez, espalda arqueada, piernas encogidas hacia la tripa y puños cerrados, con la cara enrojecida y contraída por el dolor y el esfuerzo

 

La regla de 3

Una regla muy habitual que se utiliza para definir el cólico del lactante es la regla de los 3:

  • Llora como mínimo 3 horas al día, generalmente entre las siete de la tarde y las once de la noche.
  • Más de 3 días a la semana
  • Puede llegar a alargarse hasta tres semanas

Sin embargo, estas reglas son orientativas, ya que un médico puede diagnosticar este trastorno sin que se cumplan necesariamente todas estas condiciones. Los padres también pueden buscar soluciones que alivien el dolor y el llanto del bebé, se cumplan o no todas las condiciones descritas.

Dado que el cólico del lactante no es preocupante para la salud o el desarrollo del bebé, pero sí afecta a su bienestar, es normal que busquemos soluciones cuanto antes para aliviar su malestar y mejorar la situación para toda la familia.

 

No es cólico del lactante

Los siguientes signos y síntomas no son propios del cólico del lactante, y deben ser atendidos por un pediatra:

  • Reflejo de succión débil, el bebé no come lo suficiente o está perdiendo peso. Un bebé con cólico del lactante puede rechazar el alimento durante la crisis de cólico, pero por lo demás come y se desarrolla de forma normal. Cuando no es así, es necesario examinar otras patologías.
  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico. Los bebés con cólico del lactante pueden regurgitar ocasionalmente, igual que cualquier otro bebé, pero la enfermedad por reflujo es una entidad distinta que requiere apoyo farmacológico.
  • Diarrea o sangre en las heces. Aunque el cólico del lactante puede alterar el ritmo de las deposiciones, la sangre en las heces y la diarrea frecuente no son síntomas de este trastorno.
  • La fiebre es habitualmente síntoma de una infección y no está asociada al cólico del lactante.

 

Cómo tratar el cólico del lactante

El cólico del lactante no suele tener importancia médica y lo habitual es que desaparezca por sí solo. El tratamiento irá dirigido a aliviar el dolor del bebé y ayudarle a sentirse mejor, lo que contribuirá a reducir los episodios de llanto.

La fisioterapia es una herramientra muy efectiva para tratar el cólico del lactante.

 

Fisioterapia para tratar el cólico del lactante

La fisioterapia es una de las herramientas más efectivas para tratar el cólico del lactante. A través de técnicas manuales (masaje abdominal y maniobras de osteopatía visceral), normalizamos la circulación vascular y linfática del tubo digestivo, disminuyendo así los espasmos, reflejos de músculos estriados y lisos.

Muchas de las técnicas de masaje se pueden realizar desde casa, aunque es aconsejable realizar un tratamiento con el fisioterapeuta, que nos enseñará técnicas y posturas, valorará el estado del bebé y podrá realizar un seguimiento de su avance.

El tratamiento con fisioterapia digestiva ayuda a mejorar todas las funciones viscerales, como son la respiración, la digestión, la excreción, la alimentación y la eliminación de gases y heces. Por este motivo, puede ser indicado también para otros problemas digestivos, como pueden ser la regurgitación excesiva y el estreñimiento.

Otros tratamientos

Aunque muchos padres se preocupan de que el cólico del lactante pueda tener como causa alguna intolerancia, alergia o problema digestivo, lo cierto es que, en la mayoría de los casos, este trastorno no tiene una causa concreta y desaparece de forma efectiva con la ayuda de la fisioterapia. Algunos papás recurren a la medicina homeopática con buenos resultados con productos como el Colikind o el Reuteri.

En aquellos casos en que el origen del problema sea otro, el tratamiento con un fisioterapeuta nos ayudará a valorar la evolución del bebé y considerar la necesidad de buscar otros tratamientos.

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