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29 Oct ¿Es peor la recuperación de cesárea que la de parto vaginal?

A nuestro cuerpo le cuesta varios meses prepararse para dar a luz, por lo que también le costará recuperarse una vez que todo ha acabado. Pero ¿le cuesta lo mismo si hemos dado a luz mediante cesárea o si hemos tenido un parto vaginal? En este artículo intentamos desglosar las diferencias entre ambos tipos de postparto.

La cicatrización de las heridas tras el parto

El principal punto a tener en cuenta es que la cesárea es una operación quirúrgica, mientras que el parto vaginal no: es un proceso para el que nuestro cuerpo se ha estado preparando. Sin embargo, también en el parto vaginal se pueden dar algunas complicaciones

Cesárea: herida dolorosa y recuperación más larga

La cesárea es una cirugía mayor, por lo que la recuperación va a ser más larga. Primero, la herida tiene que cicatrizar, lo que suele durar entre 10 y 15 días si no hay complicaciones. La herida de cesárea afecta a varias capas de tejido (piel, músculos, útero), por lo que la cicatrización se puede complicar y se pueden dar infecciones intraabdominales si no se trata correctamente. No te preocupes porque el personal sanitario te explicará todos los pasos que debes seguir para lavar y cuidar la herida en tu casa.

Durante los primeros días tras el parto, el dolor de la herida alcanza su mayor intensidad, pero enseguida empieza a disminuir de forma gradual. Por otro lado, es una herida molesta porque, además de doler, nos pueden tirar los puntos al realizar cualquier movimiento.

→ Ir a “La cicatriz de cesárea: cómo cuidarla y mejorar su aspecto”

El parto vaginal y el riesgo de vivir una episiotomía

Aunque en comparación con la herida de cesárea el parto vaginal nos pueda parecer un camino de rosas, también tiene sus riesgos. Durante el parto podemos sufrir desgarros, o el equipo médico que nos esté atendiendo puede considerar necesario practicar una episiotomía para evitarlos. La herida de episiotomía es dolorosa como la de cesárea, y puede ser incluso más molesta debido a la zona en la que se encuentra.

La cicatrización de la herida de episiotomía puede durar entre 2 y 3 semanas: algo más que la de cesárea, precisamente por la complicación de la zona.

→ Ir a “La cicatriz de episiotomía o desgarro”

Favoreciendo la recuperación del tejido tras la cesárea (o una episiotomía)

Una vez se han caído o reabsorbido los puntos tanto de la cesárea como de la episiotomía, es importante iniciar una terapia de recuperación para ayudar a los tejidos afectados a recuperar su elasticidad. En otras ocasiones hemos hablado en este blog de los masajes diarios en casa con aceite de rosa de mosqueta, aloe vera o cualquier otra loción rica en vitamina E.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la herida de cesárea implica cicatrices internas bajo la piel que afectan a la musculatura, por lo que es recomendable acudir a un especialista para que nos indique cómo evitar las adherencias, una de las consecuencias más comunes de la cesárea.

Es cierto que en el caso de parto vaginal sin episiotomía ni desgarros nada de esto es necesario, ya que no hay herida en el tejido. La recuperación especializada que podemos necesitar tras el parto es la recuperación del suelo pélvico.

Recuperación del suelo pélvico: necesaria en cualquiera de los casos

Una de las ventajas de la cesárea es, como se ha comentado, que no provoca lesiones en el periné, lo que sí puede suceder durante el parto vaginal, ya sea por desgarros o la episiotomía. Sin embargo, en ambos casos, tanto si has tenido un parto por cesárea como si el parto ha sido por vía vaginal, el suelo pélvico puede encontrarse debilitado tras los nueve meses de embarazo.

Un suelo pélvico resentido puede provocar incontinencias, tanto urinarias como fecales, prolapso de los órganos internos del abdomen, o dolor y disfunciones en las relaciones sexuales. La recuperación consiste principalmente en la realización de ejercicios pautados por un profesional, la aplicación de técnicas manuales como el masaje o estiramiento, y técnicas instrumentales como la electroestimulación, el Biofeedback (para aprender a contraer correctamente), o la radio frecuencia INDIBA para mejorar la calidad celular del tejido.

 

Aunque nos pueda parecer que un tipo de parto es más benigno que otro, es importante tener en cuenta que hay casos en los que hay que recurrir a la cesárea por motivos de seguridad, tanto hacia el bebé como hacia la mamá. Lo mismo sucede con la episiotomía. Aunque ambas prácticas no deben ser la norma, no debemos olvidar que el equipo médico puede necesitar realizarlas si durante el parto se dan complicaciones.

Y aunque el tipo de recuperación postparto sí difiere entre uno y otro, sólo tenemos que armarnos de paciencia un poco más. Algo que seguro que se hace más llevadero con la nueva personita que tendremos con nosotras en casa.

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