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07 Ago El sexo después del parto (II): más allá de los cambios físicos

Tras dar a luz, el cuerpo de la mamá ha sufrido un cambio físico. Por este motivo, los médicos nos indicarán un periodo de recuperación antes de retomar las relaciones sexuales. Sin embargo, más allá de este primer periodo y de algunas dificultades físicas que podemos encontrarnos a la hora de reiniciar el sexo, es habitual que recuperar la intimidad y la sexualidad en la pareja sea un proceso más largo y complejo de lo que esperábamos.
Los cambios hormonales, los nuevos roles en los que nos encontramos, la presencia constante del bebé, la falta de sueño e incluso una serie de concepciones mentales pueden dificultarnos recuperar la vida sexual que disfrutábamos antes de la llegada del bebé.

 

Amor y cariño son la forma de iniciarse en el sexo

 

Hormonas, lactancia, libido y depresión postparto

Las hormonas, que ya nos han acompañado durante todo el embarazo, vuelven a ser protagonistas en el postparto. Disminuyen los niveles de progesterona y estrógeno (entre otras hormonas que apoyaban el desarrollo del embarazo) y aparece la prolactina, que tiene la función de promover la lactancia.
Los cambios hormonales pueden provocarnos alteraciones del estado de ánimo, llegando a prolongarse en el tiempo generando lo que se denomina la “ depresión postparto” cuando se alarga más allá de las primeras semanas (incluso el primer año).

Por lo general, las nuevas hormonas van dirigidas a favorecer el vínculo de la mamá con su bebé, por lo que es habitual que la libido no se recupere de forma inmediata, y que tardemos meses en tener el mismo nivel de deseo sexual que anteriormente.

 

Cambios en las rutinas, los roles y el sueño

Con la llegada del bebé, todo cambia en el hogar: nuestro patrón de sueño se ve interrumpido por las tomas y por el llanto del bebé, nuestras tareas y rutinas del día a día se modifican, y también nuestra relación de pareja.

Puede ser difícil encontrar un momento de intimidad cuando sentimos que el bebé ocupa todo nuestro tiempo. Al dormir con el bebé en la habitación también puede ocurrir que algunas parejas se cohíban y no encuentren espacio para su vida sexual.

Por otro lado, nos vemos envueltos en un cambio de roles en el hogar. Ya no somos sólo una pareja, sino el papá y la mamá de nuestro bebé. Es posible que la pareja vea a la mamá de forma diferente, y también que ella misma se vea como una persona distinta.

También la relación con nuestro cuerpo y el cuerpo de la pareja puede sufrir cambios mentales y emocionales. Por ejemplo, es habitual dejar de ver nuestros pechos como zonas erógenas, ya que los asociamos a la lactancia y no al sexo. El papá, especialmente si ha visto el parto vaginal, puede también ver modificada la percepción del cuerpo de su pareja.

El cuerpo de la mamá habrá sufrido cambios físicos, y estos pueden afectar a su autoestima, algo que la puede hacer sentir menos inclinada a retomar las relaciones sexuales.

 

Dificultades físicas

Pese a haber pasado la cuarentena y haber recibido el visto bueno del médico para retomar las relaciones sexuales, es posible que encontremos dificultades físicas al volver a tener sexo después del parto. Algunas de ellas son normales, como sentir la zona genital muy sensible, sufrir sequedad vaginal durante la lactancia o tener el suelo pélvico algo debilitado. Sin embargo, es recomendable hacer una valoración postparto con un profesional, que nos puede ayudar a corregir estas molestias y mejorar nuestra salud en el postparto.

 

Recuperar la intimidad y la sexualidad en la pareja tras el parto

Volver a nuestra vida sexual tras el parto es algo absolutamente posible. Sin embargo, en algunos casos, este proceso puede llevar más tiempo que en otros. Además de trabajar en recuperarnos físicamente, también podemos trabajar la pareja, la autoestima y las prioridades en nuestra vida para favorecer la recuperación de nuestra relación sexual:

 

Evitar las expectativas

Es muy positivo estar informados de las posibles barreras físicas, emocionales y circunstanciales que muchas parejas encuentran a la hora de retomar las relaciones sexuales tras el parto. Sin embargo, no debemos asumir que a nosotros nos pasará lo mismo, ni tampoco que nosotros somos la excepción a la norma: mantener la mente abierta y aceptarnos, a nosotros mismos y a nuestra pareja, tal cómo nos sintamos en este proceso, es el primer paso para evitar la presión, las emociones negativas y los reproches asociados a la sexualidad.

 

Aceptar los cambios

El cuerpo de la mamá ha cambiado tras pasar por un embarazo y un parto. Las prioridades en nuestra vida también se han visto alteradas. Cambian las rutinas del día a día, los horarios de sueño, los espacios de nuestro hogar y el número de personas en la familia. La llegada de un bebé viene acompañada de una multitud de cambios.

A muchas personas nos resulta difícil aceptar el cambio en la vida, pero es necesario trabajar en dar la bienvenida a los cambios y todos sus aspectos positivos, aceptando los negativos y trabajando, a su debido tiempo, en aquellos que podemos mejorar.

Aceptar cómo somos y agradecer los cambios puede ayudarnos a reforzar nuestra autoestima.

 

El sexo no es solo penetración

Cuando el médico nos da el visto bueno para retomar las relaciones sexuales, podemos volver a tener sexo con penetración. Sin embargo, en una pareja, el sexo puede ser mucho más que eso.

La intimidad, la comunicación, la expresión del amor, la conexión… todos estos son elementos esenciales del sexo en la pareja. Pese a que, física o emocionalmente, no nos sintamos preparados para retomar las relaciones sexuales, podemos trabajar todos estos aspectos de nuestra conexión, incluso antes de que finalice la cuarentena.

 

 

Caricias, masajes, palabras, tiempo compartido, son elementos que podemos utilizar para trabajar la sexualidad y la intimidad. Si nos cuesta retomar las relaciones, también podemos iniciarlas poco a poco, realizando otras prácticas sexuales.

 

Consultar con un profesional

Es completamente normal que recuperar la sexualidad en la pareja sea un proceso largo y complicado. Sin embargo, si no sentimos que estamos avanzando en el proceso, tenemos dudas o sufrimos dificultades físicas o mentales para poder retomar el sexo, podemos recurrir a la ayuda de un profesional. Existen a tu disposición profesionales cualificados especializados en los aspectos físicos y psicológicos del postparto, que pueden ayudarte a vivir mejor este proceso y asegurar tu bienestar y tu salud tras dar a luz a un bebé.

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